Vitamina D, ¿Es suficiente con tomar un poco el sol?

La vitamina D está presente en pescados grasos, huevos y alimentos funcionales enriquecidos con ella, sobre todo lácteos y cereales, sin embargo, este aporte parece insuficiente en una dieta convencional a la vista de los valores medios de la población en general.Los bajos niveles plasmáticos de vitamina D, medida en su forma de 25 hidroxicolecalciferol, en la población general y más concretamente en aquellas personas con malos hábitos nutricionales y escasa exposición solar, han alcanzado cifras epidémicas. Artículo publicado en la revista Alimente el 28/6/2018.

La vitamina D está presente en pescados grasos, huevos y alimentos funcionales enriquecidos con ella, sobre todo lácteos y cereales, sin embargo, este aporte parece insuficiente en una dieta convencional a la vista de los valores medios de la población en general. Además, las campañas de prevención del melanoma y su consiguiente limitación a la exposición solar, constituyen las dos circunstancias básicas por las que el déficit de vitamina D sea de carácter epidémico en países subtropicales, entre ellos España.

Existen dos tipos de vitamina D; la D2 o ergocalciferol que se obtiene del colesterol de los vegetales y la D3 o colecalciferol que se sintetiza en la piel por efecto de los rayos ultravioletas de tipo B a partir del 7-dehidrocolesterol cuya fuente es animal. La vitamina D3 se hidroxila dos veces, una en el hígado convirtiéndose en 25 hidroxicolecalciferol (también llamado calcidiol) y otra en el riñón convirtiéndose en 1-25 dihidroxicolecalciferol o calcitriol, que es la forma activa de esta vitamina y se la considera una hormona.

La vitamina D tiene numerosas funciones, especialmente en el metabolismo del calcio y el fósforo, la salud ósea y el sistema inmunológico.

Son centenas, si no miles los artículos científicos de estudios observacionales que relacionan los bajos niveles plasmáticos de vitamina D con numerosas patologías; cáncer de colon, cáncer de mama, diabetes, osteoporosis, enfermedad cardiovascular, enfermedad neurodegenerativa… Incluso estos bajos niveles plasmáticos se relacionan con una mayor mortalidad a corto y largo plazo. Sin embargo, parece haber una discrepancia con los resultados obtenidos en ensayos clínicos aleatorios, doble ciego, controlados en los que no se observan beneficios con la suplementación de vitamina D. Quizás por utilizar dosis bajas, durante poco tiempo, en colectivos poblacionales ya enfermos, en los que no es de esperar grandes cambios…

En esta tesitura se plantean tres interesantes cuestiones:

  • ¿Cuáles son los niveles plasmáticos de excelencia?
  • ¿Cuáles son las necesidades diarias de vitamina D?
  • ¿Cómo alcanzar esos niveles?

¿Cuáles son los niveles plasmáticos de excelencia?

La mayoría de los laboratorios establecen los siguientes rangos para los niveles plasmáticos de vitamina D en su forma de 25 OH colecalciferol:

  • Deficiencia: <10 ng/mL
  • Insuficiencia: 10-30 ng/mL
  • Suficiencia: 30-100 ng/mL
  • Toxicidad: >100 ng/mL

Sin embargo, muchos expertos consideran que el nivel a partir del cual se obtiene un efecto beneficioso en la salud, debería ser superior a 40 ng/mL.

¿Cuáles son las necesidades diarias de vitamina D?

Se define como “dosis diarias recomendadas” aquellas que son capaces de lograr que el 97,5% de la población alcance un determinado nivel de un nutriente. Las dosis diarias recomendadas de vitamina D oscilan entre las 600 y 800 ui (unidades internacionales), dependiendo de la edad de la persona y generalmente se desaconsejan dosis superiores a 4.000 ui.

Sin embargo, como bien dice la Dra. JoAnn Manson, profesora de la facultad de medicina de Harvard (1), se debe tener en cuenta que estas son recomendaciones generales para gente supuestamente sana y que eso no significa que se conviertan en norma ni en dogma.

Muchas personas pueden beneficiarse de la determinación de sus niveles de vitamina D porque tengan problemas óseos, una dieta inadecuada, pasen poco tiempo al aire libre, tomen medicación que interfiera con la absorción de la vitamina D… e igualmente pueden beneficiarse de dosis superiores a 4.000 ui diarias.

Sorprendentemente un estudio publicado en la revista Nutrients (2), demostró hace algo más de tres años que las dosis diarias de 600 a 800 ui de vitamina D para alcanzar y mantener unos valores plasmáticos de 20-30 ng/dL, son fruto de un error matemático. Al hacer correctamente el cálculo, los autores del estudio confirmaron que estas dosis son al menos 10 veces superiores, es decir de 6.000 a 8.000 ui al día.

Por otro lado, según el Dr. Robert Heaney, endocrinólogo y uno de los grandes investigadores mundiales en vitamina D (3), las dosis diarias recomendadas para sobrepasar los 20 ng/dL son claramente insuficientes. Hay suficiente evidencia científica que demuestra que el 50% de las personas que toman 600 ui de vitamina D no son capaces de alcanzar ni siquiera los 20 ng/dL. Este investigador considera igualmente que las dosis diarias para que el 97,5% de la población alcance un valor tan bajo como el de 20 ng/mL, son 10 veces superiores a las recomendadas.

Todos los expertos anteriormente citados coinciden en que es sumamente difícil observar cuadros de toxicidad con vitamina D, incluso en valores por encima de 200 ng/mL. De hecho, un reciente estudio publicado el mes pasado en la revista de la Clínica Mayo y citado en Medscape (4), confirma que los valores por debajo de 20 ng/mL se asocian poderosamente con la mortalidad por cualquier causa mientras que los valores por encima de 50 ng/mL no se asocian a una mayor mortalidad ni cuadros de toxicidad. Incluso valores superiores a 70 ng/mL y próximos a 100 ng/mL son beneficiosos y perfectamente seguros.

La mayor parte del año no estamos suficientemente expuestos al sol para alcanzar unas dosis adecuadas de vitamina D.

Pero ¿cómo alcanzar un nivel óptimo de vitamina D?, ¿es suficiente con el sol?

El sol emite básicamente dos tipos de radiaciones; los rayos UVA y los rayos UVB. Tanto unos como otros nos broncean y nos pueden quemar, sin embargo, los UVA penetran más profundamente en la piel y generan mayor daño oxidativo mientras que los UVB favorecen la formación de vitamina D.

La radiación UVA es constante a lo largo del día, aunque esté nublado pero la radiación UVB es baja por la mañana y por la tarde y alta entre las 10:00 y las 14:00 horas. Para que la radiación UVB sea capaz de producir vitamina D, el sol debe estar a más de 15-30 grados sobre el horizonte, por lo tanto, las horas de mayor efectividad para producir vitamina D son precisamente las de mayor riesgo de quemadura, además para producir una cantidad suficiente de vitamina D debemos exponer al sol una superficie de nuestra piel amplia que algunos autores estiman en un 40%.

Con la ayuda de algunas aplicaciones (la más utilizada es la del Instituto Noruego de Investigación del Aire) podemos calcular el tiempo de exposición al sol para conseguir una producción de una cantidad de unidades internacionales de vitamina D en una determinada fecha del año, en un punto geográfico concreto, en presencia o ausencia de nubes, con una determinada capa de ozono, con un porcentaje de la superficie corporal expuesta, sin protector solar… Si dedicamos un rato a hacer este cálculo nos daremos cuenta que

La mayor parte del año no estamos suficientemente expuestos al sol para alcanzar unas dosis adecuadas de vitamina D.

En mi experiencia la gran mayoría de mis pacientes presentan valores de vitamina D inferiores a 30 ng/dL, ya sea en verano o en invierno. Tan solo algunos pocos que por su profesión o disponibilidad de tiempo pasan muchas horas al aire libre en manga corta y/o pantalón corto, tienen niveles por encima de 40 ng/mL. Mi criterio es suplementar con 4.000 ui diarias durante tres meses y volver a medir el nivel plasmático. Por lo general se alcanzan niveles óptimos de entre 40 y 60 ng/dL (Los recomendados por las guías prácticas de la Endocrine Society). En el momento que se deja la suplementación los valores vuelven a sus niveles iniciales.

Notas

  1. Vitamin D: Time for Rational Decision-MakingMedscape– Nov 02, 2015.
  2. Veugelers, P. J. and Ekwaru, J.P. “A Statistical Error in the Estimation of the Recommended Dietary Allowance for Vitamin D”, Nutrients. 2014 Oct; 6(10): 4472-4475.
  3. Grassroot Health, moving research into moving
  4. High Vitamin D Not Harmful, Whites Most Susceptible to Low LevelsMedscape– May 15, 2018.
Dr Ángel Durántez

Dr Ángel Durántez

El Dr. Ángel Durántez Prados (1963) es el médico pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y la Age Management Medicine −Medicina para el Envejecimiento Saludable− o más recientemente conocida como Medicina de la Longevidad Saludable.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid con la calificación de sobresaliente (1987). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (1990). Doctor en Medicina y Cirugía “Cum Laude” por la universidad Autónoma de Madrid (1997). Titulado en Age Management Medicine en Estados Unidos por la CERF (Cenegenics Education and Research Foundation) con 60 créditos AMA (2011). Asistente y ponente invitado en más de 600 jornadas, cursos, congresos y simposios relacionados con sus especialidades. Ha escrito más de 1000 artículos divulgativos y atendido centenas de entrevistas en todo tipo de medios de comunicación. Autor del libro “Joven a los 100, todas las claves para vivir más y mejor” de la Editorial La Esfera de los Libros y de la guía “Jóvenes con Canas” editada por la Fundación Maphre. Además, fue convocado en 2019 para escribir un capítulo del libro “40 años de Constitución, 40 años de Sanidad. Testimonios de sus protagonistas. 1978–2018”, junto con varios ministros y consejeros de sanidad, gestores sanitarios, relevantes investigadores y médicos clínicos.

Ejerce la medicina desde 1988 en el ámbito privado como médico de centros, equipos, federaciones deportivas y como médico de numerosos deportistas de todos los niveles y categorías, desde el deporte salud a deportistas olímpicos. Su carácter emprendedor e innovador le llevó a interesarse por las últimas tendencias en la Medicina Preventiva Proactiva en la que su experiencia en las ciencias del deporte y la actividad física constituye un valor indudable. A partir de 2005 promueve y desarrolla varios proyectos empresariales relacionados con el Medical Fitness −Ejercicio Terapéutico− (socio fundador y director médico del primer gimnasio clínico en España SPE, 2005-2012) y la Medicina para el Envejecimiento Saludable (socio fundador y director médico de la Clínica SPEsalud en El Corte Inglés Castellana de Madrid 2011-2013 y de la Clínica Neolife, 2013-2017). 

En 2017 traslada su actividad profesional a las instalaciones de la prestigiosa Clínica Ruber Internacional en el Paseo de la Habana de Madrid, operando bajo el nombre comercial de Clínica Dr. Durántez, donde atiende a sus pacientes aplicando de manera integrativa los últimos avances de la medicina de las “Ps”; Preventiva, Proactiva, Participativa, Predictiva, Personalizada y Placentera. Es médico de numerosas personalidades del mundo de la empresa, las finanzas, la política, el arte, el espectáculo, los medios de comunicación y el deporte. 

En 2024, la Clínica Dr. Durántez es participada por el vehículo inversor Longevity Ecosystem, con el objetivo de crecer en instalaciones, equipo, servicios y prestaciones. Como consecuencia de ello en marzo de 2025 se inaugura la Clínica Neleva de 700 metros cuadrados en la Calle Claudio Coello de Madrid, una de las 10 mejores clínicas a nivel mundial de Longevidad Saludable, donde se continúa y amplia la actividad asistencial previa.

EL Dr. Durántez es vocal de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad), ha sido el presidente del comité organizador del XIX Congreso Internacional de esta sociedad en 2021 y ha participado como miembro del de este comité en la organización de todos los congresos posteriores. Es miembro de SEMED (Sociedad Española de Medicina del Deporte). Ha sido nombrado en la lista Forbes 2018, 2019 y 2020 de los 100 mejores médicos de España. Fue consejero científico del Ilustrísimo Colegio Oficial de Médicos de Madrid en su especialidad y del Foro Ganasalud de la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid.