La inflamación silenciosa o inflamación crónica de bajo grado es uno de los procesos más relacionados con el envejecimiento y el desarrollo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares.
En muchos casos puede mantenerse durante años sin producir síntomas evidentes.
La medicina preventiva actual busca detectar estos procesos inflamatorios en fases subclínicas mediante biomarcadores y evaluación metabólica avanzada.
Detectar inflamación precozmente permite intervenir antes de que aparezcan alteraciones cardiovasculares, resistencia a la insulina o deterioro fisiológico.
Puedes conocer más sobre este enfoque en nuestra guía sobre prevención subclínica y detección precoz.
También puedes ampliar información sobre la relación entre inflamación y envejecimiento en nuestro artículo sobre inflamación crónica y envejecimiento.