Un cerebro joven, una mente joven

Mantén el cerebro en formaUno de los signos más claros del envejecimiento, es la pérdida progresiva de la capacidad cognitiva y la fluctuación del estado anímico. Un proceso que llega sin avisar y que poco a poco, nos puede llevar a la demencia senil y a la depresión crónica. Por no hablar de enfermedades neurodegenerativas como el Párkinson o el Alzheimer. ¿Qué podemos hacer para prevenir su aparición? Artículo publicado en la revista Alimente el 01/02/2022.

 Nuestros lectores habituales, saben el valor que concedemos a la capacidad de los hábitos de vida saludable para prevenir enfermedades. Y es que cuidar nuestra alimentación, ser físicamente activos, descansar adecuadamente, mantener un buen equilibrio emocional y evitar tóxicos como tabaco o alcohol, son pilares fundamentales.

A veces se subestima el profundo efecto que tienen los hábitos sobre nuestra salud, en comparación con otras intervenciones como el uso de algunos fármacos. Pero lo cierto es que su valor preventivo es indudable, afectando además a todo el organismo en su conjunto. Veamos qué nos dicen algunos de los últimos descubrimientos acerca de cómo mantener una buena salud mental.

Omega-3 contra la depresión.

O al menos, para prevenir alteraciones emocionales. Recientemente hablamos de cómo el aceite de pescado rico en grasas omega-3 de cadena larga es potencialmente útil para la prevención de enfermedades autoinmunes, «Vitamina D y Omega 3 para enfermedades autoinmunes«, Gente Sana, enero 2022. Y es que los omega-3, junto con la vitamina D, son uno de esos nutrientes de los que no se deja de descubrir beneficios adicionales.

La observación de que en los países con mayor consumo de pescado las tasas de depresión son menores, llevó a formular la hipótesis de que un bajo consumo de pescado y por tanto de los omega-3, podrían ser la causa, «Fish consumption and risk of depression: a meta-analysis«, PubLMed, marzo 2016. Y se comprobó posteriormente que niveles bajos de estas grasas se asociaban con mayor riesgo de depresión, ansiedad, esquizofrenia, y otras alteraciones conductuales, «Baseline Blood Levels of Omega-3 and Depression Remission: A secondary analysis of data from a placebo-controlled trial of omega-3 supplements«, NCBI, febrero 2016.

Jóvenes adolescentes con mayores niveles de omega-3 en sangre, tienen menor probabilidad de desarrollar problemas mentales en la edad adulta

Un nuevo trabajo esta vez en jóvenes adolescentes, ha encontrado que aquellos con mayores niveles de omega-3 en sangre, tienen menor probabilidad de desarrollar problemas mentales en la edad adulta. El estudio reunió a 3.800 jóvenes británicos y evaluó su riesgo de depresión, ansiedad o psicosis a los 17 y a los 24 años de edad. Midieron la cantidad de omega-3 y omega-6 en sangre, para establecer una relación entre ellos y el estado mental de los jóvenes, «Plasma polyunsaturated fatty acids and mental disorders in adolescence and early adulthood: cross-sectional and longitudinal associations in a general population cohort«, Transnational  Psytchiatry, mayo 2021.

En aquellos adultos de 24 años donde la relación omega-6 a omega-3 era elevada, se encontró mayor riesgo de alteraciones mentales. Y aquellos con tendencia a la psicosis, tenían menores niveles de omega-3 que los adultos sin presencia de esta alteración del comportamiento. Niveles altos de omega-6 (proinflamatorios) y bajos de omega-3 (antiinflamatorios), se vinculan con la inflamación crónica, lo cual podría alterar el equilibrio de los neurotransmisores en el cerebro y afectar al comportamiento.

Ejercicio contra el Alzheimer.

Ya lo mencionamos aquí: la inflamación crónica es el asesino silencioso, y se vincula con la mayor parte de enfermedades más frecuentes en nuestra sociedad, «La inflamación crónica: el asesino silencioso«, Gente Sana, diciembre 2020. Y no solo como en el caso anterior, con alteraciones del comportamiento, sino clarísimamente, con la enfermedad de Alzheimer.

Y sobre esta enfermedad, hablamos en detalle en este otro artículo donde repasábamos el protocolo del Dr. Dale Bredesen, especialista en su abordaje, y que incluye cambios de estilo de vida, «El fin del Alzheimer«, Gente Sana, agosto 2021.

La frase mens sana in corpore sano no puede ser más cierta. Y es que el ejercicio, una verdadera polipíldora para la salud, tiene efectos muy beneficiosos a nivel cognitivo y para la prevención del Alzheimer.

El ejercicio ayuda a la regeneración de nuestras neuronas

Sabemos que, durante la realización de ejercicio, se favorece la liberación de una sustancia denominada factor neurotrófico derivado del cerebro (conocido por sus siglas en inglés, BDNF). Es decir, el ejercicio ayuda a la regeneración de nuestras neuronas. Por otro lado, ahora también sabemos que el músculo no solo nos ayuda a movernos, sino que es un auténtico órgano endocrino, una fábrica de cientos de sustancias con efectos beneficiosos para el organismo, denominadas mioquinas.  Estas mioquinas tienen entre otros, capacidad antiinflamatoria, y son beneficiosas para reducir el riesgo cardiovascular, entre otros, «Exercise benefits in cardiovascular disease: beyond attenuation of traditional risk factors«, PubLMed, diciembre 2018. Y recientemente, se ha descubierto cómo una de ellas, la irisina, también puede ayudar a prevenir el Alzheimer.

Un trabajo con ratones modificados genéticamente para eliminar la producción de irisina en su organismo, ha demostrado como ésto resulta en un elevado deterioro cognitivo durante el envejecimiento y un riesgo incrementado de sufrir Alzheimer. Por otro lado, se comprobó que llevando a la normalidad los niveles de irisina en sangre, se mejoraba la función cognitiva y se reducía la neuroinflamación, «Exercise hormone irisin is a critical regulator of cognitive function«, Nature Metabolism, agosto 2020.

Este trabajo abre la puerta además a poder desarrollar formulaciones terapeúticas con la irisina, que puedan ayudar a tratar a los pacientes de Alzheimer y reducir el deterioro cognitivo asociado a la enfermedad.

Dando descanso al cerebro.

Si el ejercicio es fundamental para mantener un buen estado cognitivo y anímico, el buen descanso no lo es menos. Intuitivamente, todos sabemos que nada puede afectar más a nuestro carácter y nuestro rendimiento, que dormir poco o mal. En 2013 se hizo un descubrimiento sorprendente, de un mecanismo por el que el cerebro se desprende de toxinas y sustancias de deshecho durante el sueño, a través de una “cloaca” que se denomina el sistema glimfático, o de otro modo, el sistema linfático del cerebro, «Brain may flush out toxins during sleep«, NIH, octubre 2013. Los investigadores inyectaron en ratones un contraste cuya evacuación cerebral podían seguir. Mientras que al estar despiertos apenas había flujo de ese contraste fuera del cerebro, cuando dormían se eliminaba rápidamente.

Posteriormente se inyectó a estos ratones proteína beta-amiloide, asociada con el Alzheimer. De nuevo hubo una mayor eliminación de esta sustancia tóxica cuando los ratones dormían, que cuando estaban despiertos.

A la vista de esto, no es de extrañar que un reciente trabajo haya encontrado una asociación clara entre mala calidad del sueño y riesgo de Alzheimer «Association of Short and Long Sleep Duration With Amyloid-β Burden and Cognition in Aging«, Jama Neurology, agosto 2021. Se midió la duración del sueño en más de 4.400 adultos sin deterioro cognitivo, y se analizó también la cantidad de proteína beta-amiloide.

Los resultados son claros: dormir poco (6 horas o menos) estaba asociado con mayor cantidad de proteína beta-amiloide. Adicionalmente, dormir esas 6 horas o dormir demasiado (9 horas o más) estaba asociado con deterioro cognitivo, mayor riesgo de depresión, sobrepeso y somnolencia diurna.

Pequeños gestos.

La medicina preventiva para el envejecimiento saludable, tiene el objetivo de anticiparse a la aparición de la enfermedad lo más posible y evitar los factores de riesgo que la producen. Nada más efectivo que esos pequeños gestos día a día, que, a la larga, suman y no restan en nuestra cuenta de la salud. Ir a dormir en vez de trasnochar con varios capítulos de nuestra serie favorita; respetar las sesiones de ejercicio que hayamos agendado y ser regulares con la actividad física; buscar opciones saludables dentro de aquello que más nos gusta comer; o tomarnos la vida con filosofía. Al final se trata de dejar siempre encendido ese pequeño pilotito rojo que nos recuerde que la salud, es más bien una carrera de fondo.

Clínica Dr. Durántez para un envejecimiento saludable

Dr Ángel Durántez

Dr Ángel Durántez

El Dr. Ángel Durántez Prados (1963) es el médico pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y la Age Management Medicine −Medicina para el Envejecimiento Saludable− o más recientemente conocida como Medicina de la Longevidad Saludable.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid con la calificación de sobresaliente (1987). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (1990). Doctor en Medicina y Cirugía “Cum Laude” por la universidad Autónoma de Madrid (1997). Titulado en Age Management Medicine en Estados Unidos por la CERF (Cenegenics Education and Research Foundation) con 60 créditos AMA (2011). Asistente y ponente invitado en más de 600 jornadas, cursos, congresos y simposios relacionados con sus especialidades. Ha escrito más de 1000 artículos divulgativos y atendido centenas de entrevistas en todo tipo de medios de comunicación. Autor del libro “Joven a los 100, todas las claves para vivir más y mejor” de la Editorial La Esfera de los Libros y de la guía “Jóvenes con Canas” editada por la Fundación Maphre. Además, fue convocado en 2019 para escribir un capítulo del libro “40 años de Constitución, 40 años de Sanidad. Testimonios de sus protagonistas. 1978–2018”, junto con varios ministros y consejeros de sanidad, gestores sanitarios, relevantes investigadores y médicos clínicos.

Ejerce la medicina desde 1988 en el ámbito privado como médico de centros, equipos, federaciones deportivas y como médico de numerosos deportistas de todos los niveles y categorías, desde el deporte salud a deportistas olímpicos. Su carácter emprendedor e innovador le llevó a interesarse por las últimas tendencias en la Medicina Preventiva Proactiva en la que su experiencia en las ciencias del deporte y la actividad física constituye un valor indudable. A partir de 2005 promueve y desarrolla varios proyectos empresariales relacionados con el Medical Fitness −Ejercicio Terapéutico− (socio fundador y director médico del primer gimnasio clínico en España SPE, 2005-2012) y la Medicina para el Envejecimiento Saludable (socio fundador y director médico de la Clínica SPEsalud en El Corte Inglés Castellana de Madrid 2011-2013 y de la Clínica Neolife, 2013-2017). 

En 2017 traslada su actividad profesional a las instalaciones de la prestigiosa Clínica Ruber Internacional en el Paseo de la Habana de Madrid, operando bajo el nombre comercial de Clínica Dr. Durántez, donde atiende a sus pacientes aplicando de manera integrativa los últimos avances de la medicina de las “Ps”; Preventiva, Proactiva, Participativa, Predictiva, Personalizada y Placentera. Es médico de numerosas personalidades del mundo de la empresa, las finanzas, la política, el arte, el espectáculo, los medios de comunicación y el deporte. 

En 2024, la Clínica Dr. Durántez es participada por el vehículo inversor Longevity Ecosystem, con el objetivo de crecer en instalaciones, equipo, servicios y prestaciones. Como consecuencia de ello en marzo de 2025 se inaugura la Clínica Neleva de 700 metros cuadrados en la Calle Claudio Coello de Madrid, una de las 10 mejores clínicas a nivel mundial de Longevidad Saludable, donde se continúa y amplia la actividad asistencial previa.

EL Dr. Durántez es vocal de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad), ha sido el presidente del comité organizador del XIX Congreso Internacional de esta sociedad en 2021 y ha participado como miembro del de este comité en la organización de todos los congresos posteriores. Es miembro de SEMED (Sociedad Española de Medicina del Deporte). Ha sido nombrado en la lista Forbes 2018, 2019 y 2020 de los 100 mejores médicos de España. Fue consejero científico del Ilustrísimo Colegio Oficial de Médicos de Madrid en su especialidad y del Foro Ganasalud de la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid.