Senescencia celular: Cuando nuestras células se convierten en “zombis” que nos envejecen

Senescencia celular: Cuando nuestras células se convierten en “zombis” que nos envejecenEn el proceso de envejecimiento son múltiples los factores que participan. Junto con la inflamación crónica y la epigenética, hay un término que va ganando fuerza: la senescencia celular. ¿Qué sucede cuando nuestras células envejecen?

Desde que nacemos empezamos a envejecer. Es una afirmación cruda, pero realista. El paso del tiempo es inexorable y poco a poco, nos alejamos de ese estado inicial o punto cero, «¿Cuándo empezamos a envejecer?«, Gente Sana, mayo 2021. Y a ello contribuyen multitud de factores, siendo clave nuestro estilo de vida para acelerar o ralentizar ese deterioro de nuestras funciones. Artículo publicado en la revista Alimente el 6/09/2021

Las teorías iniciales del envejecimiento consideraban que éste estaba determinado genéticamente (senescencia programada) o provocado por el estrés oxidativo (teoría oxidativa) que haría que, como una barra de hierro a la intemperie la “herrumbre” se acumulara en nuestras células. Es el precio a pagar en forma de radicales libres, a cambio de obtener energía a partir del oxígeno y la combustión de los nutrientes.

Con el avance de la ciencia, la teoría del envejecimiento se centra en la acumulación de daño en las células. En la actualidad, además del estrés oxidativo que, sin duda, es un factor importante, no podemos olvidar otros. La inflamación crónica es uno de los más importantes, y que ahora sabemos es factor común del envejecimiento y de las enfermedades más prevalentes, «La inflamación crónica: el asesino silencioso«, Gente Sana, diciembre 2020.

La teoría del envejecimiento se centra en la acumulación de daño en las células y la inflamación crónica

Las alteraciones epigenéticas son también otro de los factores vinculados al envejecimiento, y de las que hemos hablado con frecuencia recientemente. Desde el desarrollo de los relojes epigenéticos que permiten determinar con precisión la edad biológica, «Epigenética, los relojes de la vida«, Gente Sana, marzo 2021, hasta terapias epigenéticas que pueden rejuvenecer, o incluso paliar algunas enfermedades, «Curar la ceguera asociada a la edad: ¿está algo más cerca?«, Gente Sana, junio 2021.

Junto con la oxidación, la inflamación y los cambios epigenéticos, otro factor que agrupa toda una serie de alteraciones, es la senescencia celular. Las células pueden sobrevivir, suicidarse, o entrar en senescencia. El equilibrio en estos procesos, asegura la homeostasis del organismo. Los procesos de supervivencia y muerte celular, han sido ampliamente investigados, pero no tanto el estado de senescencia. Este término fue acuñado por primera vez por Hayflick en 1961, autor más conocido por su famoso límite de Hayflick que establece la edad potencial máxima en 120-130 años atendiendo al número de divisiones que puede realizar una célula y que viene determinada por el acortamiento de los telómeros en cada una de estas divisiones.

A diferencia del suicidio o muerte celular, denominado apoptosis, y que tiene entre otras funciones eliminar aquellas células no viables, la senescencia es un proceso en el que las células quedarían en un estado “zombi”. Estas células se caracterizan por haber detenido su ciclo celular, por presentar daños en sus estructuras, tener un metabolismo alterado, y por secretar toda una serie de sustancias a su entorno.

Las células pueden sobrevivir, suicidarse, o entrar en senescencia. El equilibrio en estos procesos, asegura la homeostasis del organismo.

La senescencia celular no es perjudicial por sí misma. Como sucede con la inflamación, tiene una función fisiológica cuando sucede de forma aguda, para la curación del daño en tejidos, o para la inhibición tumoral. Pero si se prolonga en el tiempo y se cronifica, se asocia a envejecimiento acelerado y peor salud, como sucede con la inflamación crónica.

Tenemos datos que confirman la presencia de un número elevado de células senescentes, asociado a diferentes enfermedades. Se ha observado como la presencia de células dañadas se vincula a alteraciones como la sarcopenia, las cataratas o la lipodistrofia, y cómo eliminar estas células en modelos de estas enfermedades, aumentaba la supervivencia. O la aterosclerosis, donde se sabe que una de las señales que actúa como gatillo para el proceso de formación de las placas de ateroma, es la senescencia celular. La eliminación de esas marcas de senescencia, mejoraba las lesiones y atenuaba la aterosclerosis, «Inflammation, epigenetics, and metabolism converge to cell senescence and ageing: the regulation and intervention«, PubLMed, junio 2021.

El organismo es capaz de eliminar las células senescentes, pero el envejecimiento hace que nuestro sistema inmune pierda esa capacidad paulatinamente. Es la pescadilla que se muerde la cola, ya que las células senescentes a su vez, aceleran el envejecimiento. Y lo hacen porque son capaces de segregar toda una serie de sustancias que, entre otros, favorecen la inflamación en el entorno. Estas células zombis, son capaces de sobrevivir a ese entorno hostil que ellas mismas generan ya que han sido capaces de anular su entrada en muerte celular.

¿Qué podemos hacer para reducir la carga de células senescentes en nuestro organismo?

Como sucede con la inflamación o la edad epigenética, los buenos o malos hábitos dejan huella. Se ha observado que la obesidad, el sedentarismo, o el tabaquismo favorecen la perpetuación de la senescencia. En definitiva, la inflamación crónica, el estrés oxidativo o la senescencia, se retroalimentan mutuamente.

Aparte de los hábitos, ¿disponemos de ayudas externas? Desde el año 2005 se ha iniciado la búsqueda de sustancias con capacidad senolítica, «Senolytic drugs: from discovery to translation«, NCBI, agosto 2020.

De entre ellas, la más conocida es la quercetina, una sustancia contenida en alimentos como las alcaparras, la cebolla o la manzana, a cuya piel confiere el sabor amargo. Otras sustancias son fármacos ya autorizados para otros usos, como el dasatinib, u otros flavonoides como la fisetina.

El mecanismo de actuación de estas sustancias es básicamente el de anular la inhibición del suicidio en las células senescentes. De esa forma, se induce su apoptosis, y su eliminación. Como las células zombi tardan semanas en acumularse y los efectos negativos precisan de un volumen límite de células en ese estado, se ha comprobado que ciclos intermitentes son tan efectivos como la administración continuada de senolíticos. Se está probando su eficacia en ensayos clínicos en condiciones tales como diabetes, fibrosis pulmonar, Alzheimer, osteoartritis u osteoporosis.

En definitiva, envejecemos porque nuestros tejidos y sus células, envejecen. Cuanto más conozcamos de los procesos íntimos que están detrás de la pérdida de capacidad funcional y celular, mejor podremos diseñar terapias antienvejecimiento. Seguiremos oyendo hablar de la senescencia en los próximos años, un campo con un gran potencial y que esperemos de sus frutos, como ya lo están haciendo las terapias epigenéticas. Y no olviden no pelar las manzanas, eso sí, lavándolas adecuadamente. Esa pequeña dosis de quercetina de su piel, puede que no nos venga nada mal.

Clínica Dr. Durántez para un envejecimiento saludable

 

Dr Ángel Durántez

Dr Ángel Durántez

El Dr. Ángel Durántez Prados (1963) es el médico pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y la Age Management Medicine −Medicina para el Envejecimiento Saludable− o más recientemente conocida como Medicina de la Longevidad Saludable.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid con la calificación de sobresaliente (1987). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (1990). Doctor en Medicina y Cirugía “Cum Laude” por la universidad Autónoma de Madrid (1997). Titulado en Age Management Medicine en Estados Unidos por la CERF (Cenegenics Education and Research Foundation) con 60 créditos AMA (2011). Asistente y ponente invitado en más de 600 jornadas, cursos, congresos y simposios relacionados con sus especialidades. Ha escrito más de 1000 artículos divulgativos y atendido centenas de entrevistas en todo tipo de medios de comunicación. Autor del libro “Joven a los 100, todas las claves para vivir más y mejor” de la Editorial La Esfera de los Libros y de la guía “Jóvenes con Canas” editada por la Fundación Maphre. Además, fue convocado en 2019 para escribir un capítulo del libro “40 años de Constitución, 40 años de Sanidad. Testimonios de sus protagonistas. 1978–2018”, junto con varios ministros y consejeros de sanidad, gestores sanitarios, relevantes investigadores y médicos clínicos.

Ejerce la medicina desde 1988 en el ámbito privado como médico de centros, equipos, federaciones deportivas y como médico de numerosos deportistas de todos los niveles y categorías, desde el deporte salud a deportistas olímpicos. Su carácter emprendedor e innovador le llevó a interesarse por las últimas tendencias en la Medicina Preventiva Proactiva en la que su experiencia en las ciencias del deporte y la actividad física constituye un valor indudable. A partir de 2005 promueve y desarrolla varios proyectos empresariales relacionados con el Medical Fitness −Ejercicio Terapéutico− (socio fundador y director médico del primer gimnasio clínico en España SPE, 2005-2012) y la Medicina para el Envejecimiento Saludable (socio fundador y director médico de la Clínica SPEsalud en El Corte Inglés Castellana de Madrid 2011-2013 y de la Clínica Neolife, 2013-2017). 

En 2017 traslada su actividad profesional a las instalaciones de la prestigiosa Clínica Ruber Internacional en el Paseo de la Habana de Madrid, operando bajo el nombre comercial de Clínica Dr. Durántez, donde atiende a sus pacientes aplicando de manera integrativa los últimos avances de la medicina de las “Ps”; Preventiva, Proactiva, Participativa, Predictiva, Personalizada y Placentera. Es médico de numerosas personalidades del mundo de la empresa, las finanzas, la política, el arte, el espectáculo, los medios de comunicación y el deporte. 

En 2024, la Clínica Dr. Durántez es participada por el vehículo inversor Longevity Ecosystem, con el objetivo de crecer en instalaciones, equipo, servicios y prestaciones. Como consecuencia de ello en marzo de 2025 se inaugura la Clínica Neleva de 700 metros cuadrados en la Calle Claudio Coello de Madrid, una de las 10 mejores clínicas a nivel mundial de Longevidad Saludable, donde se continúa y amplia la actividad asistencial previa.

EL Dr. Durántez es vocal de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad), ha sido el presidente del comité organizador del XIX Congreso Internacional de esta sociedad en 2021 y ha participado como miembro del de este comité en la organización de todos los congresos posteriores. Es miembro de SEMED (Sociedad Española de Medicina del Deporte). Ha sido nombrado en la lista Forbes 2018, 2019 y 2020 de los 100 mejores médicos de España. Fue consejero científico del Ilustrísimo Colegio Oficial de Médicos de Madrid en su especialidad y del Foro Ganasalud de la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid.