El ejercicio es efectivo para prevenir la demencia

El ejercicio es efectivo para prevenir la demenciaSabemos que el ejercicio es bueno para el cerebro y que la inactividad física tiene consecuencias para nuestra salud cognitiva. Nuevos datos indican que diez o más horas de inactividad diarias se vinculan a un mayor riesgo de demencia senil.

La actividad física diaria es sin duda una polipíldora que nos ayuda a prevenir la mayor parte de enfermedades asociadas a nuestro estilo de vida «La mejor polipíldora: lo que se ha descubierto sobre el ejercicio y el corazón«, Gente Sana, octubre 2018. Desde el año 2000, con el descubrimiento de la Interleukina-6, sabemos que el simple hecho de la contracción muscular provoca la producción de cientos de sustancias denominadas exerquinas, con efectos beneficiosos para todo el organismo, «Fuerza y fondo: ¿Cómo afectan a nuestra salud?«, Gente Sana, febrero 2021. Artículo publicado en la revista Alimente el 17/10/2023.

Esto incluye el cerebro ya que sabemos que el ejercicio dispara la producción de una sustancia denominada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF por sus siglas en inglés). Esta sustancia es clave para la supervivencia de nuestras neuronas y ha demostrado que puede atenuar la disfunción cognitiva o mejorar la memoria a largo plazo «A meta-analytic review of the effects of exercise on brain-derived neurotrophic factor«, ScienceDirect, enero 2015. Un nuevo estudio ha demostrado a la inversa, como el sedentarismo o la falta de actividad física se asocia con un mayor riesgo de demencia senil , «Sedentary Behavior and Incident Dementia Among Older Adults«, JAMA Network, mayo 2021. Esto se suma a otros como más probabilidad de enfermedad cardiovascular, diabetes, obesidad o depresión.

Un límite fácil de alcanzar.

El estudio es ya conocido en este espacio; no es otro que los datos procedentes del Biobanco de Reino Unido, que reúne datos de salud de más de 50.000 participantes seguidos durante más de 7 años. Para medir su nivel de actividad física, se utilizaron acelerómetros en forma de pulsera durante una semana. Se midió también los casos de demencia presentes en la muestra, para ver cual era la relación entre el nivel de actividad física y el de la enfermedad. Los participantes no tenían demencia al inicio del estudio y su edad media fue de 67 años.

Los datos fueron muy claros: aquellos que eran sedentarios durante 10 horas al día, tenían un 8% más de riesgo de demencia. A partir de 12 horas de comportamiento sedentario éste aumentaba a un 63%, siendo un 221% mayor con 15 horas de inactividad diaria. No hubo diferencias entre aquellos individuos cuyo sedentarismo se daba de forma continuada durante el día o bien de forma intermitente a lo largo de la jornada.

La mediana de tiempo sedentario en el estudio fue de 9,27 horas diarias, dato similar a la media en países como EEUU que se sitúa en 9,5 horas diarias, «Sedentary Behavior in U.S. Adults: Fall 2019«, Medicine & Science, diciembre 2021. Teniendo en cuenta el límite en el que aumenta el riesgo de demencia (unas 10 horas) y población en etapa laboral que trabaje principalmente sentada, vemos que es muy fácil alcanzar dicho límite. Algo preocupante.

Los hábitos, clave en la prevención.

La demencia senil es una enfermedad asociada a la muerte neuronal, para la cual no hay un tratamiento farmacológico específico. Hay algunos fármacos que pueden ayudar a ralentizar el deterioro temporalmente, como algunos utilizados contra el Alzheimer. También se apoya el tratamiento con psicofármacos en el caso de aparecer cambios de comportamiento, algo común.

Nos encontramos una vez más con una enfermedad degenerativa para la que el tratamiento más efectivo es la prevención. Sabemos que hay factores de riesgo asociados a la demencia: obesidad, hipertensión, diabetes, y la inflamación crónica, «La inflamación crónica: el asesino silencioso« Gente Sana, diciembre 2020. Todos estos factores de riesgo de demencia son atacados positivamente por la actividad física. Al igual que se reducen con otros hábitos saludables como un buen descanso, alimentación saludable, evitar tóxicos como tabaco y alcohol, control de estrés y bienestar emocional, o la estimulación cognitiva.

Como muestra un botón: un estudio encontró que caminar al menos 10.000 pasos diarios podría reducir el riesgo de demencia en un 50%, «Association of Daily Step Count and Intensity With Incident Dementia in 78 430 Adults Living in the UK«, JAMA Network,  septiembre 2022

Nuestra unidad de prevención cognitiva.

En base a nuestra experiencia en la medicina preventiva para un envejecimiento saludable, hemos puesto en marcha la unidad de Prevención Cognitiva en Clínica Dr. Durántez, Prevención Cognitiva liderada por la Dra. Sonia Tejada Solís.

La unidad está dirigida a toda la población sana con preocupación por evitar un deterioro cognitivo precoz o tardío, y especialmente aquellas con antecedentes familiares de Alzheimer o de demencia. El primer paso es efectuar una cognoscopia, que incluye un test neurológico específico y una analítica de sangre y orina. Dependiendo de los resultados, se añadirían otras pruebas tales como test genéticos (variantes APOE), una resonancia o un PET cerebral.

A partir de los resultados de la cognoscopia, planteamos el tratamiento con el protocolo ReCODE desarrollado por el Dr. Dale Bredesen. Este método ha demostrado en ensayo clínico ser efectivo no solo para detener el avance del deterioro cognitivo en pacientes de Alzheimer, sino también revertirlo, «¿Podemos prevenir y revertir el alzheimer?,» Gente Sana, julio 2023.

El método ReCODE incluye el análisis de decenas de factores metabólicos, de hábitos y de exposición ambiental y que pueden tratarse mediante mejoras del estilo de vida, suplementación y tratamiento farmacológico en su caso. Dado que las enfermedades neurodegenerativas son de desarrollo lento, también hemos empezado a trabajar con el método PreReCODE, para pacientes con un riesgo alto según antecedentes o que quieran tomar medidas preventivas en cualquier etapa de su vida.

Clínica Dr. Durántez para un envejecimiento saludable

Dr Ángel Durántez

Dr Ángel Durántez

El Dr. Ángel Durántez Prados (1963) es el médico pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y la Age Management Medicine −Medicina para el Envejecimiento Saludable− o más recientemente conocida como Medicina de la Longevidad Saludable.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid con la calificación de sobresaliente (1987). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (1990). Doctor en Medicina y Cirugía “Cum Laude” por la universidad Autónoma de Madrid (1997). Titulado en Age Management Medicine en Estados Unidos por la CERF (Cenegenics Education and Research Foundation) con 60 créditos AMA (2011). Asistente y ponente invitado en más de 600 jornadas, cursos, congresos y simposios relacionados con sus especialidades. Ha escrito más de 1000 artículos divulgativos y atendido centenas de entrevistas en todo tipo de medios de comunicación. Autor del libro “Joven a los 100, todas las claves para vivir más y mejor” de la Editorial La Esfera de los Libros y de la guía “Jóvenes con Canas” editada por la Fundación Maphre. Además, fue convocado en 2019 para escribir un capítulo del libro “40 años de Constitución, 40 años de Sanidad. Testimonios de sus protagonistas. 1978–2018”, junto con varios ministros y consejeros de sanidad, gestores sanitarios, relevantes investigadores y médicos clínicos.

Ejerce la medicina desde 1988 en el ámbito privado como médico de centros, equipos, federaciones deportivas y como médico de numerosos deportistas de todos los niveles y categorías, desde el deporte salud a deportistas olímpicos. Su carácter emprendedor e innovador le llevó a interesarse por las últimas tendencias en la Medicina Preventiva Proactiva en la que su experiencia en las ciencias del deporte y la actividad física constituye un valor indudable. A partir de 2005 promueve y desarrolla varios proyectos empresariales relacionados con el Medical Fitness −Ejercicio Terapéutico− (socio fundador y director médico del primer gimnasio clínico en España SPE, 2005-2012) y la Medicina para el Envejecimiento Saludable (socio fundador y director médico de la Clínica SPEsalud en El Corte Inglés Castellana de Madrid 2011-2013 y de la Clínica Neolife, 2013-2017). 

En 2017 traslada su actividad profesional a las instalaciones de la prestigiosa Clínica Ruber Internacional en el Paseo de la Habana de Madrid, operando bajo el nombre comercial de Clínica Dr. Durántez, donde atiende a sus pacientes aplicando de manera integrativa los últimos avances de la medicina de las “Ps”; Preventiva, Proactiva, Participativa, Predictiva, Personalizada y Placentera. Es médico de numerosas personalidades del mundo de la empresa, las finanzas, la política, el arte, el espectáculo, los medios de comunicación y el deporte. 

En 2024, la Clínica Dr. Durántez es participada por el vehículo inversor Longevity Ecosystem, con el objetivo de crecer en instalaciones, equipo, servicios y prestaciones. Como consecuencia de ello en marzo de 2025 se inaugura la Clínica Neleva de 700 metros cuadrados en la Calle Claudio Coello de Madrid, una de las 10 mejores clínicas a nivel mundial de Longevidad Saludable, donde se continúa y amplia la actividad asistencial previa.

EL Dr. Durántez es vocal de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad), ha sido el presidente del comité organizador del XIX Congreso Internacional de esta sociedad en 2021 y ha participado como miembro del de este comité en la organización de todos los congresos posteriores. Es miembro de SEMED (Sociedad Española de Medicina del Deporte). Ha sido nombrado en la lista Forbes 2018, 2019 y 2020 de los 100 mejores médicos de España. Fue consejero científico del Ilustrísimo Colegio Oficial de Médicos de Madrid en su especialidad y del Foro Ganasalud de la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid.