Calorías y confinamiento

Calorías y confinamientoCalorías y confinamiento

El auge de las dietas basadas en alimentos frescos y poco procesados, ha llevado aparejada una corriente que indica que las calorías no importan, o que no son el principal factor que determina el peso corporal. Dicho de otro modo, una caloría no es una caloría en función de la composición de la dieta, ya que va a afectarnos de manera diferente. ¿Qué hay de cierto en esto? Artículo publicado en la revista Alimente el 22/03/2020.

Las dietas basadas en alimentos frescos y poco procesados, popularizadas gracias al movimiento Paleo , entre otros, han llegado para quedarse, «Paleodieta, ¿Moda o realidad?, Gente Sana,  diciembre 2018. Lo cierto es que patrones de dieta tradicional considerados saludables comparten esa característica de una ausencia casi total de productos procesados, incluir muchas verduras, frutas, y fuentes proteicas de calidad. Este tipo de dietas tienen como una de sus virtudes, el favorecer que los mecanismos de saciedad funcionen de forma adecuada. Calorías

De hecho, el estudio «Ultra-Processed Diets Cause Excess Calorie Intake and Weight Gain: An Inpatient Randomized Controlled Trial of Ad Libitum Food Intake«, PubLMed, julio 2019, analizó si una dieta basada en alimentos ultraprocesados afectaba a la energía que se consume, frente a una dieta no procesada, encontró que los primeros consumían un exceso de ¡más de 500 calorías al día!  Sabemos que los procesados contienen cantidades elevadas de azúcar, sal y grasas, que los hacen más sabrosos y que contribuyen a que ingiramos una mayor cantidad, además de alterar a nuestra percepción del hambre. Todo lo contrario sucede con los alimentos ricos en fibra o a las fuentes de proteína de calidad, que son saciantes. Calorías

La calidad de la dieta afecta a nuestro control de la saciedad, y ello a nuestra ganancia o pérdida de peso.

Es en parte este tipo de resultados, los que pueden haber llevado a algunos a decir que las calorías no importan. Sin embargo, el esquema real probablemente sea que la calidad de la dieta afecta a nuestro control de la saciedad, esto es a cuanto comemos, y ello a su vez a nuestra ganancia o pérdida de peso. Pero no es que las calorías no importen o que una caloría no sea una caloría, como se indica en ocasiones. Es cierto que nunca seremos capaces de calcular la ecuación del balance energético total de todas las rutas metabólicas en el organismo, por su complejidad. Pero eso no significa que el ser humano sea el único sistema mágico en el universo al que no se le aplican las leyes de la termodinámica. calorías

Adelgazar comiendo azúcar o comida basura:

Un buen ejemplo de lo que acabamos de comentar y que puede ser hasta contraintuituivo, es lo sucedido en Cuba durante la crisis de los años 90 del siglo pasado. Manuel Franco, Investigador de la Universidad de Alcalá, de estancia en aquel momento en la prestigiosa escuela de Salud Pública de la Universidad John Hopkins, analizó el impacto de la ingesta energética sobre el peso corporal y el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes en la isla caribeña, entre los años 1980 y 2005, «Impact of Energy Intake, Physical Activity, and Population-wide Weight Loss on Cardiovascular Disease and Diabetes Mortality in Cuba, 1980–2005«, Oxford Academy, diciembre 2007.

Los resultados sorprenderían a algunos, porque durante los años de crisis la ingesta energética se redujo de 2.900 hasta las 1.863 calorías al día. Esto llevó aparejada una reducción en la prevalencia de obesidad en el país, del 14 al 7%, y una reducción del 51% en las muertes por diabetes, 35% por enfermedad cardiovascular y 20% por ictus. Y todo ello a pesar de que las principales fuentes de energía en la dieta fueron el azúcar de caña y el arroz. Es decir, a pesar de llevar una dieta rica en azúcares y carbohidratos simples, paradigma de lo poco saludable, el déficit calórico permitió que los resultados para la salud de la población fueran positivos.

Intentemos comer algo menos. Un truco puede ser incluir abundante verdura, rica en fibra y muy saciante, y dos buenas raciones de proteína de calidad en comida y cena.

Un experimento que se hizo conocido en esta línea, fue el del profesor Mark Haub, de la Universidad de Kansas, en lo que se denominó la “Twinkie diet”: una dieta en la que dos tercios provenían de comida basura tales como bollería ultraprocesada o aperitivos salados. El condicionante eso sí, fue limitar la ingesta a 1.800 calorías diarias cuando habitualmente consumía unas 2.600. Lo que el profesor quería demostrar era que el balance calórico es el principal condicionante para la pérdida de peso. Y lo consiguió, ya que perdió 12 kilos en dos meses. Pero es que, además, su colesterol LDL se redujo un 20%, misma magnitud que aumentó el HDL, y redujo los triglicéridos en un 39%, «Twinkie diet helps nutrition professor lose 27 pounds» CNN, noviembre 2010.

Obviamente, ni el propio Haub recomienda una dieta de este tipo, por mucho que perdiera peso y su colesterol mejorase. El balance calórico es solo uno de los varios factores que hacen a una dieta saludable, junto con que facilite una cantidad suficiente de vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales y una composición proteica con un aminograma adecuado. Pero lo que demuestran la situación en Cuba o este experimento personal, y los muchos ensayos con pérdida de peso en la bibliografía, es que mantener un peso corporal adecuado es clave para una buena salud. Y es que la obesidad está detrás del origen de gran parte de las muertes por enfermedad cardiovascular, diabetes o ictus en el mundo occidental.

Recordemos por tanto en estos tiempos de confinamiento por la pandemia COVID-19, que no solo calidad sino también la cantidad importan.

Recordemos por tanto en estos tiempos de confinamiento por la pandemia COVID-19, que no solo calidad sino también la cantidad importan. El simple hecho de permanecer en casa puede hacer que reduzcamos nuestro gasto calórico en más de 500 calorías diarias. Si no adaptamos nuestra ingesta a esta nueva situación, corremos el peligro de ganar peso. Así que intentemos comer algo menos. Un truco puede ser incluir abundante verdura, rica en fibra y muy saciante, y dos buenas raciones de proteína de calidad en comida y cena. Y evitemos tener a mano esos picoteos que son nuestra perdición: no disponer de ellos es la mejor forma de no caer en la tentación. Sin olvidar movernos en casa y hacer algo de actividad física, lo mejor que podamos.

Clínica Dr. Durántez para un envejecimiento saludable

Dr Ángel Durántez

Dr Ángel Durántez

El Dr. Ángel Durántez Prados (1963) es el médico pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y la Age Management Medicine −Medicina para el Envejecimiento Saludable− o más recientemente conocida como Medicina de la Longevidad Saludable.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid con la calificación de sobresaliente (1987). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (1990). Doctor en Medicina y Cirugía “Cum Laude” por la universidad Autónoma de Madrid (1997). Titulado en Age Management Medicine en Estados Unidos por la CERF (Cenegenics Education and Research Foundation) con 60 créditos AMA (2011). Asistente y ponente invitado en más de 600 jornadas, cursos, congresos y simposios relacionados con sus especialidades. Ha escrito más de 1000 artículos divulgativos y atendido centenas de entrevistas en todo tipo de medios de comunicación. Autor del libro “Joven a los 100, todas las claves para vivir más y mejor” de la Editorial La Esfera de los Libros y de la guía “Jóvenes con Canas” editada por la Fundación Maphre. Además, fue convocado en 2019 para escribir un capítulo del libro “40 años de Constitución, 40 años de Sanidad. Testimonios de sus protagonistas. 1978–2018”, junto con varios ministros y consejeros de sanidad, gestores sanitarios, relevantes investigadores y médicos clínicos.

Ejerce la medicina desde 1988 en el ámbito privado como médico de centros, equipos, federaciones deportivas y como médico de numerosos deportistas de todos los niveles y categorías, desde el deporte salud a deportistas olímpicos. Su carácter emprendedor e innovador le llevó a interesarse por las últimas tendencias en la Medicina Preventiva Proactiva en la que su experiencia en las ciencias del deporte y la actividad física constituye un valor indudable. A partir de 2005 promueve y desarrolla varios proyectos empresariales relacionados con el Medical Fitness −Ejercicio Terapéutico− (socio fundador y director médico del primer gimnasio clínico en España SPE, 2005-2012) y la Medicina para el Envejecimiento Saludable (socio fundador y director médico de la Clínica SPEsalud en El Corte Inglés Castellana de Madrid 2011-2013 y de la Clínica Neolife, 2013-2017). 

En 2017 traslada su actividad profesional a las instalaciones de la prestigiosa Clínica Ruber Internacional en el Paseo de la Habana de Madrid, operando bajo el nombre comercial de Clínica Dr. Durántez, donde atiende a sus pacientes aplicando de manera integrativa los últimos avances de la medicina de las “Ps”; Preventiva, Proactiva, Participativa, Predictiva, Personalizada y Placentera. Es médico de numerosas personalidades del mundo de la empresa, las finanzas, la política, el arte, el espectáculo, los medios de comunicación y el deporte. 

En 2024, la Clínica Dr. Durántez es participada por el vehículo inversor Longevity Ecosystem, con el objetivo de crecer en instalaciones, equipo, servicios y prestaciones. Como consecuencia de ello en marzo de 2025 se inaugura la Clínica Neleva de 700 metros cuadrados en la Calle Claudio Coello de Madrid, una de las 10 mejores clínicas a nivel mundial de Longevidad Saludable, donde se continúa y amplia la actividad asistencial previa.

EL Dr. Durántez es vocal de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad), ha sido el presidente del comité organizador del XIX Congreso Internacional de esta sociedad en 2021 y ha participado como miembro del de este comité en la organización de todos los congresos posteriores. Es miembro de SEMED (Sociedad Española de Medicina del Deporte). Ha sido nombrado en la lista Forbes 2018, 2019 y 2020 de los 100 mejores médicos de España. Fue consejero científico del Ilustrísimo Colegio Oficial de Médicos de Madrid en su especialidad y del Foro Ganasalud de la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid.